Pablo Neruda recordado por Google

neruda09 Pablo Neruda, poeta chileno, compatriota, hoy es homenajeado en recuerdo a su cumpleaños nº 105 por Google a nivel mundial, menos en sitios en lengua que no sea español.

Pablo Neruda era su seudónimo, el nombre real era Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto, quien nació un 12 de Julio de 1904 y murió el año 1973 un 23 de septiembre.

He aquí dos de los mas famosos y recordados frases de sus poemas, en donde generaciones tras generaciones, dialogan sus poemas en escuelas chilenas desde niños.

Recordemos los importantes premios de uno de los dos poetas más grandes de Chile (el otro es Gabriela Mistral), quien obtuvo el Premio Nobel de Literatura el año 1971, entre otros.

“Te puedo escribir los versos más tristes esta noche, escribir por ejemplo, la noche esta estrellada y los astros brillan desde lejos…”

“Me gustas cuando callas porque estás como ausente, y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca…”

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
¡La besé tantas veces bajo el cielo infinito!
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
¡Como no haber amado sus grandes ojos fijos!
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido,
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise!
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta, la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

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